sábado, 25 de febrero de 2012

Cómo cantar sobre algo terrible y que aún así la canción sea hermosa

Strange fruit por Billie Holiday. No puedo dejar de oírla sin sobrecogerme, no sólo por el tema sino por la fuerza de la interpretación. Qué hermosa voz!!

Para quien no sepa la historia detrás de la canción, pulsad aquí.

viernes, 24 de febrero de 2012

Discalculia

Hace unas semanas estaba yo oyendo un programa de la radio... española... por internet, que trataba sobre diferentes problemas en el aprendizaje. La psicóloga se lanzó a enumerar toda una serie de nombres y entre ellos incluyó la discalculia, así que pegué un bote porque suponía que todavía era una gran desconocida en España-cañí. Con oído atento escuché tooooodo el programa esperando a ver qué comentaba sobre este tema... bueno... pues no... La mujer se puso a hablar laaaaarrrgooo y tendido sobre la dislexia, que me parece muy bien oye, hay mucha gente con dislexia es un problema bastante extendido, pero también de sobra conocido, DEMASIADO conocido por activa y por pasiva. Pero ¿y la discalculia? 

Así que al día siguiente me senté con San Google, los dos solitos, a buscar cosas sobre este tema en español. ¿Resultado? Pobre, bastante pobre. Una página catalana al respecto y con no mucha información, orientada sobre todo para padres con niños. ¿Y los adultos? que les vayan dando oiga, que seguro que no tienen discalculia, si no que fueron unos vagos que no estudiaron cuando debían en el colegio.

Bien, pues yo soy una de aquellas vagas. Y me tuve que enterar de que lo mío era un problema cuando pisé los Estados Unidos, a raíz de que durante unas clases en la academia de inglés, para explicarle a la profesora que yo tenía un problema para memorizar números, lo único que se me ocurrió fue un: some kind of math dislexia. Y se hizo la luz. De nuevo San Google y yo, los dos solitos, nos lanzamos a teclear "math dislexia" y voilà! allí estaba: DISCALCULIA!!! bueno, más bien "dyscalculia" que es como se escribe en inglés.

Posteriormente lo he comentado con mi familia en España-cañí, con algunos amigos españoles, etc.. y todos sueltan una carcajada. Mi señora madre la primera, que siempre me mira de arriba a abajo y me dice: tú lo que estás es loca... valiente tontería... lo que pasa que no estudiabas!!! (aaah! mamá tú siempre un gran apoyo, jajajaja). Y es que en España se sigue desconociendo este tipo de problema, que según "los americanos" tienen más niños de los que se supone. Por eso hoy voy a dedicar el artículo a MI problema, porque estoy harta y porque por una puñetera vez (con perdón) alguien que TIENE discalculia habla de lo que es y cómo se vive con ello. (En inglés hay mucha información y en youtube hay muchos vídeos de gente adulta hablando de sus experiencias, os animo a buscar).

Veamos, lo primero de todo, no soy idiota, no soy torpe, no soy una persona disfuncional, no soy tonta, y puedo desenvolverme en sociedad sin que nadie se de cuenta de que tengo discalculia (bueno, si me dais un montón de monedas fijo que sí). NO es que no sepa sumar, restar, multiplicar o dividir, evidentemente 2+2=4, etc... simplemente tardo más que el resto de personas, a veces mucho más, a veces tanto que la gente pierde los nervios, porque en este mundo moderno todo el mundo va con prisas y al final, la cosa se resume en un : "deja ya lo hago yo". Yo con tiempo lo logro, el problema es que a lo mejor no hay tiempo suficiente. Imaginad esto en una clase con 40 niños dándo por.... ejem... bueno... niños... ejem..

Voy a poner una lista de los síntomas "oficiales" y os contaré un poco mi experiencia al respecto. No todos los discalcúlicos tenemos el mismo nivel, o sufrimos lo mismo, o lo compensamos de la misma manera. Por ejemplo, hay discalcúlicos que no pueden aprender música porque la notación les cuesta, etc... yo estudié piano. Bueno, al tema.

-Dificultades para leer relojes analógicos (los de agujas)

Muy cierto, me costó muchísimo aprender a leerlo, tanto que para mi comunión me regalaron un Casio-digital y otro "de bonito" con agujas, bueno, pues el digital casi me lo tenían que arrancar de la muñeca, tanto que todos los veranos terminaba en la piscina y había que arreglarlo. Desde entonces mis relojes son digitales y sumergibles, mejor dicho... de submarinismo. Creo que a leer un reloj de agujas aprendí cuando tenía 13-14 años no recuerdo quién fue que se sentó conmigo con uno en la mano y estuvo toda la tarde ensayando conmigo. Aún así, mi mente no me dice... 12 y 15 minutos, me dice un cuarto, un medio... por el espacio en el reloj no por el número, como sean 27 minutos, me tengo que poner a contar rayitas y tardo un poco. Como consecuencia, si alguien me pregunta la hora enseño el reloj, ni inglés, ni español, ni japonés ni nada. Toma, mira tú mismo.

-Dificultad para entender planes financieros, preparar un presupuesto, a veces a niveles básicos como por ejemplo: contabilizar más o menos cuánto va a costar lo que se lleva en la cesta de la compra.

Imposible, no hay manera. Gracias sean dadas al cielo por las tarjetas de crédito. Más de una vez cuando niña y adolescente tuve que dejar cosas en caja porque no me había dado cuenta de cuánto me iba a gastar. Es más, si alguien me hubiera preguntado incluso habría afirmado que hasta me iban a dar cambios. Esto me hacía pasar mucha vergüenza, primero por la metedura de pata y luego por la mirada de fastidio de la cajera, o la típica frase: ¿pero qué me estás daaaaanndooo? Esa la odiaba.
Otra anécdota, comprar helados de niña. Tenía dos técnicas, la primera era esperarme a que toooodos los niños hubieran comprado y quedarme sola con el vendedor, o mientras todos los niños se desgañitaban gritando sus pedidos, yo miraba y remiraba, volvía a mirar, miraba mi moneda, volvía a mirar y al final optaba por lo más barato de todo, no fuera a pasarme como siempre. La técnica última era mirar con cara de pena al adolescente que solía atender el puesto de helados y enseñarle mi moneda: "me llega para tal o cual?". Solían solucionar muy amablemente mi problema, porque además ya sólo quedaba yo. Supongo que mi madre estaría encantada por "lo barata que me sale esta niña!". jajajajajaja.
Intentar hacer un presupuesto conmigo es intentar un imposible.
-Dificultad con las tablas de multiplicar.
La madre de todos los problemas en mi vida según mi padre. "Esta niña no aprende matemáticas porque no se estudió las tablas de multiplicar y así va". Esto ha sido el sutra de mi padre desde que el mundo es mundo. "No te estudiaste las taaablaaass". En mis peores pesadillas todavía se me aparece la hojita que nos dieron con todas ellas, que de tanto usarla una y otra vez se quedó hecha un asco.
No, papá, las tablas me las estudié, una, dos, tres, cuatro, mil millones de veces y los mil millones de veces las olvidé, se borraron mágicamente de mi disco duro y había que empezar de nuevo.
Sobra decir que sigo sin saberlas, a ver, si me esfuerzo mucho mucho mucho sí, pero volvemos a lo de antes tardo más de lo "normal" y la gente se cansa, o se ríe y me dicen que estoy fingiendo, que soy una teatrera sin remedio.
-Dificultades a la hora de conceptualizar el tiempo y juzgar el paso del mismo.
Sí, cierto. Ahora estoy escribiendo este artículo acabo de mirar el reloj y no tenía ni idea de cuánto tiempo había pasado, pero no me esperaba leer la hora que he leído.
No tengo concepto del tiempo, puedo estar haciendo algo y si me preguntas: ey!¿hace cuanto que estás leyendo, surfeando, trabajando? y yo contestar: acabo de ponerme, pero mirar el reloj y decir: 2 horaaas??? pero si he quedado dentro de media con tal o cual! Rápido qué me pongo que me voy YA!
Lo mismo para agendas, no me acuerdo nunca de mirarlas. Puedo olvidar hasta en qué día vivo si no recuerdo mirar el calendario. Si alguien me ha visto alguna vez mirar compulsivamente el calendario una y otra y otra vez, tranquilos, es que lo necesito.

-Dificultades a la hora de distinguir entre izquierda y derecha.

Uhm... no, no he tenido problemas al respecto. Si me pillan despistada igual puedo pararme a pensar un segundo, pero no.

-Dificultad para leer notación musical.

Ya he dicho que no tuve problemas al respecto. Tal vez con la digitación, ponía el dedo que me daba la gana en la tecla que me daba la gana. Y bueno, armonía fue un infierno, pero porque son matemáticas puras y duras.

-Dificultades de orientación geográfica y lectura de mapas, situar el Norte, etc..

Curiosamente soy como un GPS andante. Pero no está relacionado con mapas, o dónde está el Norte..nunca tengo ni idea de dónde está el Norte. Los mapas y yo, uhm.. no mucho, aunque puedo leerlos pero no me sirven. He compensado ese problema con un posicionamiento visual. Me explico. Para no perderme tomo "hitos visuales", mi memoria fotográfica es brutal. Es más, pueden pasar años y volver a un sitio y me sitúo de forma asombrosa. "Aquí a la izquierda habrá una farmacia y ahora la panadería con el cartel rojo, y ahora una farola junto a un buzón donde giramos y encontraremos una plaza con una fuente y al lado el hotel donde estuvimos en el 98". La gente alucina, jajajajaja. Pero no me preguntes el nombre de la calle, la plaza, etc.. ni idea, nunca me sirven los nombres de las calles. Puntos visuales. Por eso cuando llegué a USA me era muy difícil orientarme y sigue siéndolo ahora en California, porque nada era "lo habitual" y todo me parecía lo mismo, era muy difícil establecer guías visuales. Me era más fácil caminar por Washington D.C. que por suburbia precisamente por eso. Nueva York es otro de mis lugares confusos, por el exceso de objetos de referencia.

-Dificultades a la hora de calcular distancias o medidas de objetos.

Nada, imposible. Por eso cuando el GPS dice eso de : en qui-nientos me-tros gire a la derecha. Nada, repite, ¿dónde?, pero esta calle de ahora o la siguiente. 500 metros pero eso cuánto es.
O mi señora madre pregunta: Oh! vais a ir a cenar a Los Gatos, a cuántos kilómetros queda de tu casa?. Ehm, no lo sé mamá. Chica! calcula, así a ojo. No lo sé mamá, unos cuantos. ¿Como de aquí al Corte Inglés? No lo sé mamá, ¿cuánto hay al Corte Inglés desde casa? ¡Qué preguntas haces!¿ no lo sabes?,¡pues mira que has ido veces!
Otra pregunta imposible: ¿crees que cabrá la cama en esta habitación?

-Dificultades para memorizar fórmulas matemáticas o reglas numéricas.

Evidente, querido Watson.

-Dificultades a la hora de recordar los nombres de la gente.

Esto es divertido. He heredado de mi abuelo materno la tendencia a poner "motes" (nicknames) a la gente. Es inmediato. El "cruzado" aka marido (ya véis otro mote) se pone malo cuando me escucha. Además el mote puede ser de origen muy diverso, y no varía a lo largo de los años aunque las condiciones de esa persona hayan cambiado. Ejemplo, en el antiguo trabajo de "el cruzado", había un señor que hacía las funciones de jefe, pero por debajo del jefe principal. Este señor tenía nombre y apellido, que con el tiempo recordé perfectamente, todavía lo recuerdo, pero... mi mente a los cinco segundos lo había catalogado como "el sub-jefe" y así sigue siendo en nuestras conversaciones. Y ahora este señor ni siquiera trabaja en el mismo sitio, ni con el mismo puesto. Para mí es y será "el subjefe". Otra gente sin embargo no termina con mote y les digo por el nombre. Depende de la persona y del momento. ¿Esto significa que tengo problemas para recordar los nombres de la gente? No creo, pero podría ser un mecanismo de compensación, no me extrañaría, pero entonces mi abuelo también lo tiene.

-Dificultades con la aritmética.

La he puesto la última, aunque es la principal, por obvia. 
Hay gente que define la discalculia como una ceguera numérica, otros hablan de que se les borran los números. 
En mi caso, un poco de lo de borrar, se disuelven. ¿Conocéis estas tablas para escribir con agua? son unas piedras con un pequeño hueco para poner agua y entonces mojas el pincel y escribes kanji o dibujas. Por un momento está claro, pero luego se va secando y desaparece. Bien, eso son los números en mi mente. Fechas, números de teléfono...
Otra cosa curiosa es que puedo aprender una cosa y durante ese día puedo "funcionar" perfectamente, pero tal vez al día siguiente, o a los dos días o a media semana, se ha diluído y ya no queda nada. ¿Cómo era? ¿y cómo se hacía? ¿dónde era x? ¿había una y? Si le dedico muchas horas, puede aguantar un mes, un año, pero poco más. Esto sacaba de quicio a mi padre, que lo achacaba a que no lo había estudiado lo suficiente el año anterior.
También sacaba de quicio a mis profesores de la carrera cuando me exigían fechar sucesos históricos, etc.. porque mezclaba los números, jajajajaja. Una vez una profesora me dijo: he estado a punto de suspenderte porque no me has datado las obras. Bueno, es que tengo dificultades con los números y puedo liarme con las fechas, es complicado de explicar, le aseguro que me es difícil. Me dijo: pues a ojo!!! a ojo!!!! o dentro de un siglo, pero algo!!!(A ojo señora le puedo yo decir cada burrada que la dejaría muerta). JAJAJAJAJAJAJA.

Dicen que los discalcúlicos tenemos para compensar cosas muy buenas, memoria fotográfica, facilidad con la expresión oral y escrita, mucha creatividad... Es bueno oírlo, te hace sentir un poco más útil.

Que conste que yo nunca he logrado que me lo diagnosticaran porque en España no existe nada para adultos y en USA no tengo mucha idea de dónde tengo que ir, tampoco es que ahora necesite una confirmación de lo que ya sé.

No me voy a meter a analizar las causas porque todavía se desconocen, que si problemas genéticos, que si una parte del cerebro mal conectada... uf... Tampoco estoy abogando aquí por "dejarlo estar", no, si veís que un niño tiene este tipo de problemas cuanto antes se le detecte mejor, hay formas de mejorar la discalculia. A mí me gustaría ser más ágil o no tener estos problemas, pero he aprendido a vivir con ellos o a evitar las situaciones que implican que yo meta la pata, soy una persona de los más normal. Y espero que con estas líneas haya ayudado a alguien a sentirse mejor consigo mismo.

En la parte de la derecha, desde hace mucho tiempo tengo un enlace a la página americana sobre discalculia. De todos modos San Google os dirigirá a más páginas, todas muy serias y muy científicas, pero al menos me apetecía contar mi experiencia de primera mano.

Si habéis llegado hasta aquí, perdón por el tocho....