martes, 23 de octubre de 2012

El autobús, ese ente desconocido....

Los que me conocen bien saben que no me gusta conducir, cosa que en California es más sencillo de cumplir que por Virginia. Aún así, los horarios de los autobuses a veces son un poco confusos, pero todo es cuestión de salir con tiempo.

El tema es que el otro día, iba yo de camino de un asunto importante montada en el autobús y detrás mío había unas seis adolescentes americanas, todas ellas clones perfectos de la cantante Ke$ha, lo cual por aquí es habitual (mismo pelo rubio, mismas ropas). Por si alguien no sabe a quién me refiero:


En un momento determinado, a la que estaba más cerca le suena el móvil, la conversación fue la siguiente:

Adolescente (A): Hola!!!! (risas)
Interlocutor (I):---------
(A): Es que estoy en un autobús! (risilla nerviosa)
(I): -------------
(A): Oh! es que queríamos saber cómo era y nos hemos montado en uno (risas)
(I): ------------
(A): Casi no te oigo, es que hay mucho ruido, luego te llamo.

Fin.

Atención a la frase "queríamos saber cómo era"........ ¿No os parece fascinante?
Teniendo en cuenta que la gente en "guiriland" nace, se reproduce y muere dentro de un coche, pues no es de extrañar que estas jovencitas no supieran lo que es ir montado en un autobús (añado: con toda esa gente marrón y pobre). También me pregunto: fue algo que hicieron como aventura, del tipo de las que hacíamos nosotros diciendo "como se enteren en mi casaaaaaaa", o su familia era conocedora de que sus "pwecious childruuun" iban a embarcarse en un viaje peligroso más allá de las fronteras de su nido protector. Y si esto último era verdad, ¿cómo reaccionarían ante semejante acto de rebeldía juvenil propia de delincuentes? JAJAJAJAJAJAJAJA.

Como dice el genial Forges: Paíssssss.

Supongo que ante una posible invasión de adolescentes buscando emociones fuertes, deberían poner un cartel en la puerta de los autobuses californianos que diga:
"A partir de aquí, dragones"

Cosas veredes amigo Sancho.

2 comentarios:

759 dijo...

Recuerdo que una vez visité un país de Sudamérica, en cuya capital encontré que había una línea de tren y decidí realizar un pequeño viaje para ver cómo era.... Luego de volver a casa, mi acompañante local, que nunca había subido a ese tren, estuvo un rato conversando con sus vecinos para contarles con todo entusiasmo lo divertido que fue el viaje en tren.
Una experiencia en un país donde el principal medio de transporte público era el ómnibus y para nada el tren...

Kitsune dijo...

759-san: creo que el caso que comentas se debía más a razones de tipo económico.
Cuando vivía en España si tenía que ir a Madrid o a Barcelona no iba en el tren de alta velocidad (AVE), si no en autobús (omnibus) porque era más barato. La primera vez que viajé en dicho tren mi familia me sometió a un interrogatorio: y qué tal? y es cómodo? y va tan rápido como dicen?
De nuevo, razones de tipo económico, es más ninguno de ellos ha viajado todavía en uno.
En el caso que yo digo, la razón es curiosidad porque nada les ha impedido nunca montar en un autobús, salvo razones de tipo "social".
De todos modos, juzgando por las risas, se lo pasaron muy bien.