martes, 25 de septiembre de 2012

La monja (budista) alférez

Hace ya unos cuantos meses, andaba yo mirando posters "vintage" de películas japonesas (sí hay días en que me da por el voyaeurismo de cosas antiguas japonesas en ebay) y me encontré con esta imagen.
No sé si algunos de los lectores de la "casa de té" conocen un fenómeno llamado "pinky violence" (o pinku eiga ピンク映画, películas rosas) algo así como la "blaxploitation" americana (grande Pam Grier) pero en Japón y con temáticas relacionadas con la yakuza. No quiero ponerme a explicar estos conceptos aquí, porque sería largo y un tanto bizarre. Creo que hay bastante información por la red como para no tener que ponerme ahora a soltar una conferencia sobre ambos géneros. Un documental interesante al respecto es "Machete Maidens".

Pero volviendo al tema que nos ocupa, que un poquito sí que tiene que ver con lo de antes, muchas veces me sorprendo ante la amplitud de "miras" que tienen los japoneses a la hora de representar a los sacerdotes y monjas cristianos (MW de Tezuka es un gran ejemplo de la aplicación de una "manga ancha" extraordinaria en lo que al celibato y otros aspectos del sacerdocio se refiere). 
Más o menos por lo que he podido ir leyendo, parece ser que la visión de los japoneses de los sacerdotes y monjas no dista mucho de su conocimiento del cristianimo = NULO. (A ver, no alborotarse, hay japoneses que conocen bien dicha religión etc..., pero hay otros muchos que te hacen unos mix conceptuales que ríete tú del Concilio de Nicea). También es cierto que los pocos misioneros cristianos que llegaron hasta Japón en la antigüedad no eran todos perfectos al 100% lo que provocó la confusión de los autóctonos.

Por otro lado, era un hecho más que frecuente el encontrarse por los caminos con los komuso, una especie de monje-peregrino cubierto con un enorme sombrero que parece más bien una cesta de mimbre que le aseguraba el anonimato durante su viaje. Estos monjes solían pertenecer a la secta budista fuke-shû una rama del budismo zen que se puso de moda a partir del siglo XIII. 

El problema es que muchos maleantes adoptaron ese tipo de vestimenta, a veces para poder viajar escapando de la justicia, otra para asaltar a los confiados viajeros que les tomaban por monjes pacíficos.
Y así podemos ver muchas veces este tipo de personaje representado en películas, manga, anime...
Aquí un ejemplo de La espada del inmortal, el tipo de la derecha del todo:
Lo que no solemos ver tan  a menudo son LAS komuso, monjas de la misma secta que también peregrinaban con la misma vestimenta. Ellas son las que alimentaron la leyenda de las monjas guerreras, expertas en artes marciales que usaban sus bastones (suzu zue) como autodefensa con una técnica muy depurada. 
En otras ocasiones también podían utilizar como arma la flauta shakubachi reforzada en su interior con una barra de hierro. 
Al igual que sus homólogos masculinos, también la imagen de las komuso se vio empañada por prostitutas disfrazadas de peregrinas que ofrecían sus servicios a los viajeros, escapando así del control de la justicia.

No es de extrañar por lo tanto que me encontrara con el cartel con el que comenzaba este artículo, que pertenece a la película "Amadera Bakuto" (La monja de las apuestas, La monja apostadora, La monja jugadora, traducciones libres). Dado que la idea de monje y monja tras semejante pasado da mucho juego, la cuestión es aplicarla sea cual sea la religión que profese.
Y así encontramos:


Para todos aquellos interesados en estos temas del pinku (como le digo yo para abreviar), hay dos páginas fundamentales, la serie de artículos que le dedica weird wild realm  y el hilo que le dedica bullets n´ babes a las películas japonesas de culto (ambas en inglés...sorry....).

Y para los que no conozcáis a la verdadera monja-alférez que da nombre al artículo, aquí.

De todos modos, me encantan los pósters antiguos japoneses, mirad qué imagen:


2 comentarios:

759 dijo...

He visto komusôs en algunas series de samuráis pero la verdad es que nunca entendí qué clase de monjes eran y, más que como monjes, simplemente los veía como unos tipos misteriosos. Y mucho menos sabía que había incluso monjas komusôs. (Lo cierto es que sé bastante poco del budismo de este país...)

ailurus dijo...

Ellos saben tanto de cristianismo práctico como yo de budismo práctico = NADA
Pero por un momento la monja me ha reordado a Audrey Hepburn en "historias de una monja" (pero sin katana, aunque creo que así hubiese ido más gente al cine :-) )

Interesante a la par que excelente artículo Dra Kitsune.
De las vida normal de las mujeres japonesas se suele contar poco....
Tu cuentas la historia antigua y "Azul" y "unajaponesaenjapon" la moderna...