jueves, 5 de enero de 2012

¿Os habéis portado bien?

Noche de reyes, bueno en California todavía no y la verdad es que poca gente se acordará, salvo los latinoamericanos. Creo que algún vecino nos va a empezar a mirar raro, porque todavía tengo el adorno navideño en la puerta, el árbol, el belén...

Pero hoy no estoy aquí para hablar de esta celebración "tan nuestra", sino de otra que se realiza en Japón, concretamente en la península de Oga, provincia de Akita, la noche del 31 de Diciembre (lo sé voy con retraso pero tiene justificación).

Si los niños españoles que se han portado bien esperan con ilusión la mañana del día 6 de enero y los que se han portado mal, temen que les hayan dejado carbón... en el caso que nos ocupa los niñitos japoneses que se han portado bien procuran poner carita de buenos y los que se han portado mal.... los que se han portado mal... no quieren que la fatídica noche del 31 de diciembre llegue nunca.

Y ¿por qué? muy sencillo, esa noche bajan desde las montañas los demonios!!!! en busca de los niños que han sido vagos, maleducados, malos estudiantes... para llevárselos con ellos!!!!
A esta festividad se le llama Namahage なまはげ 生剥げ. Respecto al significado de dicho nombre, a ver cómo os lo explico. Supongo que sabéis que cuando una persona tiene que estar mucho tiempo sentado, o en cama por una minusvalía le salen unas ulceraciones en ciertas zonas donde se produce un roce contínuo, sea con la silla, sea con la cama, etc. Bien, pues estas ulceraciones en japonés se llaman "nama" que también pueden salirle a cualquier vago que durante los meses de invierno se pasa el día sentadito junto al kotatsu (hornillo bajo una mesa) y decide no trabajar porque hace mucho frío (algo habitual, el frío me refiero, en Akita). "Hage" hace referencia a pelar, abrir, o limpiar esas ulceraciones. ¿Qué tiene esto que ver con los demonios y la montaña? Muy sencillo.

Los demonios van "armados" con unos largos cuchillos (hechos de madera) para "encargarse" de las heridas que te han salido por vago en cierta zona de tu anatomía donde la espalda pierde su nombre. ¿Que te duele porque eres un vago? Ahora, ahoooora te va a doler, ven aquí.

La leyenda cuenta que estos demonios, oni, vinieron desde China para quedarse e infestaron las montañas de la península de Oga, atacando a sus habitantes y llevándose a sus mujeres. Así que intentaron llegar a un acuerdo, los demonios construirían durante la noche una escalera hasta el templo de la montaña de 1000 escalones, si lo lograban el pueblo les ofrecería cada año una hermosa doncella, si no lo lograban entonces tendrían que dejarles en paz. Con lo laboriosos que eran estos demonios tan especiales, pronto llegaron a los 999 escalones sin que se hubiera hecho de día, pero un vecino del lugar imitó el canto del gallo y los demonios derrotados se marcharon. Pero como venganza vuelven cada año buscando muchachas hermosas.

Como os digo esto es la leyenda, la festividad actual va de otro tema. El 31, los jóvenes solteros del pueblo se reunen en las montañas y se visten con unas capas hechas de paja y unas botas gruesas del mismo material. Sobre la cabeza, más paja mezclada con algas secas y una máscara de demonio, roja o azul (en época actual) anteriormente eran creaciones propias muy diversas. 
Se supone que el demonio femenino lleva un cuchillo falso y un cubo, mientras el masculino lleva una lista en la mano. En ella están escritos los nombres de los niños del pueblo y las cosas que han hecho durante el año que merecen ser castigadas.
Con unas antorchas bajan dando gritos desde las montañas, acompañados o no de tambores para iniciar sus visitas a las casas de los habitantes de Oga.

Rodean el lugar elegido y comienzan a gritar y golpear las paredes preguntando si hay niños llorando en el interior, algún niño que se ha portado mal, algún niño vago. Después entran en la casa y dan 7 fuertes pisotones en el genkan (la zona de entrada de la casa japonesa), la recorren buscando niños escondidos entre gritos y amenazas de que los van a encontrar.

En ese momento, el padre de familia recibe a los demonios vestido con sus mejores galas y les dice que no hay ningún niño vago, que todos han sido muy buenos, y que se sienten un ratito a descansar. 

Los demonios dan 5 pisotones en el sitio donde se van a sentar y luego acceden a negociar con el padre. Éste les sirve sake y comida, mientras el demonio saca su lista y empieza a decir quienes y qué han hecho durante el año. (Me hace gracia esta foto, porque en España está la famosa expresión: Ven aquí que te voy a leer la cartilla. Es decir que te va a echar una bronca o reprimenda, porque has hecho algo malo. Curiosamente estos demonios lo hacen literalmente, jajajajajaja).

El padre insiste en que se han portado bien, ofrece más sake y más comida. Entonces se reune a los niños de la casa que (si me permitís la expresión vulgar) un mucho-acojonadillos, prometen portarse bien y se escribe un documento en el que se indican sus propósitos para el nuevo año y si no los llegaran a cumplir entonces volverían para llevárselos.
A partir de ahí, los demonios bendicen la casa y a sus habitantes prometiendo buena suerte y muy buenas cosechas. Después la abandonan dando otros 3 pisotones.
Como sus trajes están hechos de paja, ésta se suele soltar con mucha facilidad, así que dentro de la casa suelen quedar trojos por todas partes. Está prohibido limpiarlos hasta un día después, porque traen buena suerte.
Al final de la festividad, los demonios reparten pastelitos de arroz cubiertos de semillas de sésamo que también dan buena suerte.
En Febrero hay un matsuri ( Namahage Sedo) relacionado, en el que los mismos demonios tocan el taiko, visitan el templo, danzan junto a unas hogueras y a veces hasta juegan con los niños.
Es mejor visitar Oga durante esas fechas porque el namahage tradicional de diciembre es una cosa muy privada, así que no puedes estar dentro de las casas particulares para ver cómo entran los demonios, cómo lloran los niños y cómo se "negocia" a base de sake.... Así que si se quiere tener una oportunidad de ver algo parecido, el matsuri está bastante bien. De todos modos existe un museo dedicado a las máscaras, etc... que ofrece para los turistas una representación de cómo es la ceremonia dentro de una casa.
Me han parecido muy interesantes estas dos páginas con sus respectivos vídeos, pulsad aquí y aquí.
No sé vosotros, pero a mí me encanta este estilo de hacer las cosas. Ya me gustaría a mí haber visto a más de uno durante su infancia delante de estos demonios. Claro que por ejemplo mi padre no hubiera ofrecido sake ni hubiera negociado por ninguno de nosotros: Lleváoslos y que no vuelvan!!!!!
Igual hasta me hubiera apuntado a eso de irme a las montañas con los demonios estos, jajajajajajaja. Yo era una niña muy, muy, muy, muy rara.
Que paséis un buen día de reyes, con ese roscón tan rico....que antes aborrecía y ahora echo tanto de menos.