miércoles, 15 de junio de 2011

Un rebelde, una hechicera, un sapo y una cabeza voladora

En conjunto no parecen tener mucha relación todas esas cosas y sin embargo la tienen. Reconozco que me ha costado un poco lanzarme a escribir este artículo y que puede que mis últimas entradas hayan sido bastante absurdas, pero hay veces que las historias son escurridizas o mi mente está en otros asuntos ajenos al blog y los clientes de la casa de té.

Pero vayamos a la historia, que es por lo que todos vosotros estáis aquí, para leer algo jugoso y nuevo.

El rebelde se llamaba Taira no Masakado y era hijo de Taira no Yoshimochi un jefe militar encargado de controlar la zona Norte de Japón y de someter a los pueblos ainu. Digamos que el principal problema de Masakado era "la familia", no parece que tuviera muy buenas relaciones con sus tíos, sin que se sepa claramente el por qué. Se ha propuesto que el detonante de las tensiones familiares fue que Taira no Kunika, gobernador de la provincia de Hitachi, tío y suegro de Masakado, no estuviera muy de acuerdo con el matrimonio de su hija con éste samurai de medio pelo.
Lo cierto es que las tensiones entre tío-suegro y sobrino-yerno fueron aumentando, así que Kunika se buscó un aliado en su propio hermano Taira no Yoshikane y continuó "metiéndole el dedo en el ojo" a Masakado, hasta que éste se hartó y en el año 935 atacó Hitachi. Durante la batalla de Nomoto cayeron muertos tanto Kunika como Yoshikane.

El problema es que en todo este follón familiar habían acabado envueltos Minamoto no Mamoru, por ser suegro de Yoshikane y sobretodo Yoshitane hijo del príncipe Takamochi. Y ahí ya habíamos pinchado en hueso, porque ambos eran personajes influyentes en la Corte imperial de Kyôto. Así que se le ordenó a Masakado que se presentara en la capital a rendir cuentas, cosa que hizo en el año 936. Allí permaneció tratando de explicar cómo había intentado solucionar los "trapos sucios" de su propia familia sin mucho éxito y demostrando que su causa era razonable, porque la paciencia de un hombre tiene sus límites. Probablemente sus razonamientos debieron de sonar muy convincentes, porque en 937 fue perdonado y volvió a casa.

Por mucho que el tema pareciera olvidado, no lo estaba para Taira no Sadamori, hijo del difunto Kunika, que clamaba venganza y que continuó incordiando aliado con Yoshitane. Masakado intentó pedir ayuda a los diferentes gobernadores de la zona, pero sus peticiones nunca fueron escuchadas. A esto vino a sumarse el enfrentamiento entre Fujiwara no Haruaki y Fujiwara no Korechika (en ese momento gobernador de Hitachi), porque el primero se refugió en casa de Masakado y éste se negó a entregarlo a las autoridades.

Pensando que esta era una gran oportunidad, en 939 atacó Hitachi, y avanzó hacia Shinotsuke y Kôzuke conquistándolas. Durante ese periodo consultó con el oráculo y le convencieron de que los kami habían accedido a su petición de proclamarse nuevo emperador del Japón. Así que, a pesar de no ser descendiente directo de la familia imperial, adoptó el título de Tennô y estableció su corte en el norte. A esta etapa se la denominó Tengyô no Ran (Revuelta de la era Tengyô), también Jôhei Tengyô no Ran (revuelta de las eras Jôhei y Tengyô) o Masakado no Ran (revuelta de Masakado).

Las cosas no fueron bien para el nuevo emperador, ayudado por una revuelta en el Sur iniciada por Fujiwara no Sumimoto, las alarmas se dispararon en Kyôto y enseguida se envió un gran ejército para derrocar a los insurrectos. El 25 de Marzo de 940, en la batalla de Kojima, las fuerzas lideradas por Taira no Sadamori y Fujiwara no Hidesato pusieron fin a la vida de Masakado y por lo tanto a los sueños de grandeza de una nueva dinastía imperial.

¿Os habéis dormido? ¿todavía seguís ahí? Oh! bien! mejor! porque AHORA es cuando empieza lo interesante.

Como el emperador había puesto precio a la cabeza de Masakado, se le decapitó y se llevó a Kyôto donde fue expuesta como ejemplo para la población. Los ojos permanecían abiertos con una expresión de furia terrible y su boca cerrada se plegaba en un rictus vengativo. A medida que iban pasando los días la mirada se iba haciendo más amenazante y la boca adoptaba una mueca más terrorífica. Hasta que llegó un momento en que la cabeza comenzó a flotar por el aire en dirección hacia el Norte y no paró hasta llegar a un pueblecito costero, Shibasaki, donde le erigieron una tumba. Pero vamos a dejar por un momento descansar la cabeza de Masakado y centrémonos en otros asuntos...
La cabeza expuesta de Masakado:


El palacio Sôma, fortaleza perneciente a su familia había sido completamente destruído, pero en sus ruinas se refugiaban su heredero Taira no Yoshikado y su tercera hija, Takiyasha Hime (algo así como hechicera-bruja de la cascada, nombre adoptado por ella tras la muerte de su padre).
Taira no Yoshikado (y su sapo):

Ambos permanecían al cuidado de un antiguo criado llamado Iga Jutarô y habían aprendido las artes de la hechicería de Gamma Sennin, una especie de viejo ermitaño loco, cuya magia procedía de un sapo.Por lo tanto los poderes mágicos de Takiyasha Hime se guardaban en el interior de un sapo enorme que la acompañaba.
Gamma Sennin e Iga Jutarô:


Los dos hermanos pretendían reagrupar a los antiguos soldados de su padre y volver a levantarse contra el emperador, pero precisamente la Corte, temerosa de que alguien hubiera sobrevivido, enviaron a Ôya Tarô Mitsukuni para que investigara las ruinas del palacio e informara de posibles nuevas revueltas. Allí se encontró con Takiyasha-hime que intentó atraerlo a su causa utilizando su belleza, pero no lo logró y rápidamente utilizó su magia (de sapo) provocando un fuerte terremoto que derribó los restos del palacio sobre nuestro héroe que salió indemne y logró espantar a la bruja.
Takiyasha-hime:



Lamentablemente la historia real de Takiyasha es menos espectacular, se retiró a un convento budista y allí pasó sus días plácidamente hasta que murió a la venerable edad de 80 años. Pero la leyenda ha hecho de ella una de las hechiceras más conocidas de la iconografía japonesa.

Volvamos a la cabeza... veamos... la habíamos dejado enterrada en una pequeñita villa pesquera, levantada en una colina. En el año 950, sin embargo, la tumba empezó a temblar y se dice que el fantasma de Masakado comenzó a pasearse por la zona, así que se intentó aplacar al espíritu con ofrendas, pero no lo lograron porque del templo Kanda Myôjin nunca salió nada bueno, plagas y enfermedades asolaron a la población repetidamente. Ni siquiera la construcción de un templo budista pareció calmarle, sino que arreció su furia.

Parece ser que un humilde monje de la rama del culto al Buda Amida (el de la compasión universal) dedicó su tiempo a cuidar de la tumba con mejores resultados. Pero el tiempo avanza inexorable y la tierra fue ganando terreno al mar, así que la zona sufrió nuevas modificaciones en el siglo XVII, lejos los tiempos del pequeño villorrio de pescadores, y establecida una nueva capital en el lugar llamada Edo, los restos de la tumba de Masakado quedaron escondidos en un jardín entre las grandes y nuevas mansiones.

Con la llegada de la era moderna, el lugar se convirtió en lo que es hoy el centro de negocios de Tôkyô. La tumba había sufrido muchos daños y estaba parcialmente destruída por los terremotos, así que se decidió derribarla y aprovechar el terreno, pero todos los proyectos resultaron fallidos debido a la muerte o enfermedad de sus iniciadores. Hasta los americanos sufrieron las iras del espíritu atormentado cuando construyeron un parking sobre la tumba.

El gobierno japonés recuperó el lugar en 1961 y construyó de nuevo un monumento funerario que es el que podemos ver hoy en día. Pero nunca se sabe cuándo puede volver Masakado a rondar las calles de Tôkyô....

Por cierto, a que no sabéis lo que rodea y decora la tumba..... ranas y sapos!!! Y parece ser que la costumbre es visitar la tumba y dejar una rana. No me extraña, dado el buen servicio que prestaron estos animales a sus descendientes. Kaeru, kaeru....



(P.D.: hay un taiga drama de la NHK del año 1976, dedicado a la vida de Masakado, titulado "Viento, nube y arco-iris"(kaze to kumo to nijito, かぜとくもとにじと 風と雲と虹と). La información sobre la cabeza y sus maldiciones es gracias al relato de pink tentacle. Interesantísimo este pequeño capítulo de la historia de Japón en manga, pulsad aquí.)

6 comentarios:

yori dijo...

genial!! gracias por haber vuelto!!
saludos.

Kitsune dijo...

Yori-san: gracias a tí, no sólo la mayoría de entradas a mi blog proceden del tuyo, sino que además tus tatuajes son...uf! brutales!!!
Ese último de la hanya y la serpiente tiene mucho que ver con mi artículo sobre Yaegaki-hime, jajajajaja.
Una duda... ¿siempre te piden sakura? una lástima.
A pesar de que tenía tu link en mi carpeta de blogs me he dado cuenta de que no te tenía enlazado, pero ya he solucionado ese tema.
Gracias a todos los antiguos lectores por permanecer ahí.

Kitsune dijo...

Agh! metedura de pata, quise decir Kiyo-hime... qué día llevo.... esto es la edad que no perdona.

yori dijo...

muchas gracias,aprecio de verdad que te gusten...sobre las sakuras,pues si,siempre me piden lo mismo,aunque con determinados personajes no se pueden hacer.la opcion de las maple leaves aun no ha calado entre la clientela,les parecen ojas de marihuana!
un saludo!

Kitsune dijo...

A mí me encantan tus tatuajes, la verdad que las "koi" que haces, creo que son las mejores que he visto, en relación a cómo son las representaciones japonesas. El efecto es... extraordinario.
Yo es que soy muy miedosa, ya sabes que mi hermano lleva una hanya en toda la espalda... yo no me hubiera atrevido...uf... pero me encanta verlos!!!
Respecto a las flores, no me parece mala idea lo de las "maple leaves", la verdad que estéticamente puede quedar muy, muy, muy bien con según qué "tatoos", mientras no crean que es la hija de marihuana, jajajaja. Pero me refería más a las "ume hana", las flores de ciruelo, o algunas otras flores que tienen bastante significado en Japón. Algo tipo "asagao", que no recuerdo como se llaman en español...es como una campanilla, pero tiene un significado bastante particular. Cosas por el estilo.
Las sakura no están mal, pero a mí me cansan, JAJAJAJAJAJA.
Muy buen trabajo.

yori dijo...

me apunto las que me dices para usar de fondo!! como objeto principal siempre se hacen peonias o crisantemos,y alguna vez he usado tsubakis,si habia alguna decapitacion en el tattoo,porque son relativas...
saludos!