sábado, 28 de febrero de 2009

Antes me gustaba dibujar....

mucho. Pero ahora ya nunca lo hago, ni siquiera sé si podría volver a dibujar como entonces. Debería de escanear mis dibujos, porque he visto que el papel está virando peligrosamente al amarillo.
No sé, aquí tenéis algunas de las cosas que hacía allá por el cuarto mileno antes de Cristo.






Curiosamente entintaba las cosas a boli, porque tengo el pulso como una abuela de 80.
(Creo que si pincháis sobre los dibujos salen más grandes. Dichosa tecnología, nunca tengo ni idea de cómo funciona esto)

martes, 24 de febrero de 2009

Y Japón ganó el óscar....

pero yo me pregunto, ¿alguien que no viva en Japón ha logrado ver esta película?
Me explico. Aquí en guiriland es muyyyyyyyy difícil si vives en suburbia lograr ver una película que no sea taquillazo increíble del mundo mundial. Supongo que si viviéramos en una gran ciudad, o con un interés cultural más amplio tal vez lográramos darnos cuenta de que hay "otro cine" ahí afuera. Pero la cuestión es que el gran público que suele vivir en suburbia no puede optar a otra cosa que no sea el netflix, la peli por tele de pago (on demand), a una mala el itunes y no digo lo que sigue porque es cosa más común en E´paña, pero por aquí no lo es tanto. En muchas ocasiones "lo que sigue" es una magnífica tabla de salvación, pero no siempre funciona, caso claro de Okuribito.
No tengo ni idea de si se ha llegado a estrenar en guiriland, y si lo ha hecho probablemente haya sido de festival en festival, esos núcleos de agraciados que asisten a Tribeca, Berkeley y Sundance. Así que me pregunto si en algún otro lugar del mundo se ha estrenado ya esta película que por otra parte ha arrasado en Japón.
Y también me pregunto hasta qué punto pueden opinar en los medios de comunicación sobre una película que me juego el cuello que no han visto. Y mira que yo me intereso por el cine japonés, pero es que es muy difícil de conseguir y no tengo ni el tiempo ni el dinero como para descolgarme por Tribeca. Es que ni siquiera la embajada japonesa ha organizado nada al respecto y eso que cada 15 días están montando un cine-forum con alguna película japonesa, pero suelen ser antiguas.
Todas estas reflexiones me llevan además al tema del que quiero hablar hoy. ¿Por qué no opino?
En la otra casa de té hablaba de libros y hablaba de cine, aquí no veréis mucho de eso. Es más, no hagáis mucho caso de eso que tengo a la derecha que pone "Leyendo". Efectivamente es lo que estoy leyendo en ese momento, pero no significa que me esté gustando. No me hagáis decir qué opino de lo que estoy leyendo ahora porque puede arder la casa de té.... jajajaja.
Y no opino por la sencilla razón de que en la anterior casa de té si escribía sobre un libro me saltaba alguien a la yugular diciéndome que era el mejor libro del mundo y que yo era una inculta; o directamente me escribía el autor y me ponía verde.... esa fue muy divertida...
Si escribía sobre una película, me saltaban los mil ochocientos fans a la yugular para aconsejarme cómo tenía que ser mi vida sexual, cómo tenía que ser la vida sexual de mi familia, o directamente se creían con derecho a opinar sobre mi vida personal.
Y para una vez que opiné por aquí de un grupo musical, creo que lo más bonito que me dedicaron antes de cerrar el hilo y borrar el artículo fue "gilipollas".
Claro que por no opinar no me libro de que entren clientes a la casa de té y critiquen mi forma de hacer, protegidos por el anonimato, exigiéndome esto y lo otro como si el lugar fuera suyo y no mío.
Y por no opinar tampoco me libro de lo que yo digo "sablazos", es decir, que llegue alguien copie y pegue, y se quede tan ancho, sin ni siquiera mencionar la fuente. Pero esos son pocos casos, normalmente la gente es muuuuyyy educada y hasta me piden permiso!!! (o_O)
Así que no voy a opinar de si los libros que leo me gustan o no, ahí los pongo y luego el que quiera que los lea y opine, tampoco voy a opinar sobre si es justo o injusto el óscar de Pe....., ni voy a opinar sobre Waltz with Bashir y por qué no ganó.
Pero aún así me gustaría saber dónde, cómo y cuándo lográsteis ver "Okuribito".



miércoles, 18 de febrero de 2009

Consideraciones sobre Takarazuka

Creo que una vez conocidos los datos ahora sí nos podemos permitir divagar sobre el asunto. Los que no hayáis leído el artículo sobre Takarazuka os aconsejo que lo hagáis para poder seguir un poco el hilo.

He visto que en los comentarios (2) al artículo anterior, habéis mencionado kabuki y onnagata, casi como un acto reflejo. Ah! si esto es todo de chicas, entonces es como el kabuki no? Uhm.... yo no lo compararía al kabuki.... El hecho de que se representara sólo por hombres no significa que NUNCA hubiera mujeres, es más el kabuki lo CREÓ UNA MUJER!! jajajaja. La expulsión de las féminas fue consecuencia del temor a los escándalos sexuales, lo cual no se pudo evitar porque entonces los escándalos fueron HOMO-sexuales, jajajaja. Hubo un periodo determinado de tiempo en el que el backstage del kabuki era el lugar idóneo para encontrar jovencitos dedicados a la prostitución. Sí bueno... esto está subiendo de tono. Pues preparaos porque sigue.

No creo que Takarazuka sea una respuesta al kabuki, ni una liberación de la mujer japonesa, ni siquiera se puede compara el trabajo del onnagata con el de la otokoyaku, porque las aproximaciones son diferentes.
El onnagata crea a través de una serie de normas o kata la figura de una mujer, una mujer situada en un tiempo y un lugar, pero no la encontrarás por la calle porque tiene los elementos de todas las mujeres y de ninguna. Pero el onnagata al abandonar el escenario no ha interiorizado la esencia de la mujer, sólo la ha reflejado. Interesantísimo vídeo sobre cómo se crea un personaje femenino en kabuki por el gran Tamasaburo, pulsad aquí. MUY RECOMENDABLE.
En el caso de la otokoyaku, ella no ha elegido hacer ese papel, ha sido seleccionada por sus cualidades, su altura, su rostro. Y a partir del momento en que se le dice: tú harás de hombre, tiene que interiorizar la masculinidad, lo masculino. ¿Por qué? pues porque en una sociedad tan machista como la japonesa (sí lo siento, lo repito machista, sí, sí, no me equivoco, ya sé que puede haber japoneses encantadores, sensibles y maravillosos, no lo dudo), la mujer ni sabe, ni quiere, ni puede actuar como un hombre. No les sale.Porque no es sólo una cuestión de ponerse un bigote o una barba, poner poses "chungas" y hacerse el macho, ERROOORRRR. En la cultura japonesa el hombre es una postura, es un gesto, es un idioma, es un movimiento, es una actitud.
Para la gente occidental un hombre, "hombre", ese sí, ese que se tira un cubo de agua por encima marcando abdominales, enseñando el pliegue inguinal y de paso si presenta los óscar este año pues genial; es el epítome de la masculinidad, nos limitamos a un individuo "más chulo que un ocho", musculado y "oliendo a oveja", jajajajaja.

Para una japonesa ese hombre es una cosa exótica y para de contar.
Analicemos una portada de novela romántica occidental y una portada de shôjo manga...




¿Qué vemos? ¿hay una bonita diferencia no? El hombre japonés, el máximo exponente de lo que se busca estéticamente es un individuo prácticamente inexistente!!!! Y eso desde siempre, el Genji Monogatari nos habla de un individuo que se maquilla, cuyo aspecto afeminado las vuelve locas y que se pasa el día enviando poemas y juegos florales a las damas que caen a sus pies en episodios de sexo secreto y silencioso, a espaldas de unos maridos que ni siquiera saben de su existencia.
Genji:


El modelo lo vemos repetido una y otra vez. En el shôjo, en el yaoi, en el visual rock...
Yaoi:

Visual rock:


Gackt y T.M. Revolution:

Si tenemos un teatro realizado sólo por mujeres y para mujeres, al contrario que el kabuki (allí no verás a un montón de hombres, es un público heterogéneo), la temática y el rol masculino serán plasmados bajo ese ideal. Es la traslación de un modelo masculino ficticio pero a la vez tan real, real en la mente de la mujer. Todas soñamos de niñas con el príncipe azul del cuento, un individuo masculino perfecto que siente lo que sentimos, pero tal y como lo sentimos. Así las espectadoras sufren una catarsis, una liberación de las frustraciones de su vida afectiva que muchas veces no es tan perfecta.
Me recuerda mucho a este vídeo de Carol Burnet, Cenicienta 15 años después , pulsad aquí.
Porque ese es el problema, los cuentos siempre acaban ahí, en las perdices, pero... ¿y qué pasa después? Las relaciones sentimentales no son siempre una luna de miel eterna. Las más logran sobrevivir al shock, las menos se rompen, porque es muy duro, ahí es donde debería actuar el amor, el compañerismo, la amistad. El problema es que en Japón no existe esa idea de "tirar juntos del mismo carro", sencillamente porque el esquema es distinto, relación amorosa, nos casamos, yo trabajo todo el día, tú en casa, luego tienes los 1,5 hijos, yo vuelvo tarde, muy tarde y tú ya estás durmiendo. Hubo un estudio para comprobar cómo era la relación marido-mujer en Japón, en el que hicieron que las esposas se dispusieran a dar un beso de despedida a sus maridos cada mañana, evidentemente el beso quedó en el aire, pocos fueron los que se dieron cuenta siquiera de que sus esposas estaban allí aguardando a despedirse
.
Takarazuka es una vía de escape, la mujer ve sobre el escenario algo que desearía pero nunca podrá obtener pero le sirve de evasión y volverá a casa con menos peso en el corazón. Pero no está viendo a una mujer ejerciendo un papel dominante y por eso se siente mejor, no. Está viendo el hombre que su mente querría.
Con respecto a las jovencitas adolescentes, existe lo que parece ser un tipo de relación denominada "S", que mezcla admiración, amor platónico y pseudo-lésbico que no está mal visto por la sociedad japonesa, que lo interpreta como una etapa más de la joven adolescente. Así que es mejor encauzarlo hacia algo completamente neutro como el Takarazuka, donde la relación sentimental sólo puede quedarse en amor platónico y nunca ocurrirá el terrible error de que "no podremos casar a la niña, ni hacerla una virtuosa madre y esposa".
Porque ese es otro tema, cuidadito que en el corazoncito de una joven en Japón surja algo que "no es" y que le impide entrar en la rueda social. Naces-creces-te casas-te reproduces- vegetas y te mueres.
Hasta los años 90 del siglo XX no hubo ningún tipo de organización pro-derechos de los homosexuales y menos aún de las relaciones entre mujeres, ahí es nada. Las relaciones lésbicas son vistas como una desviación propia de revistas pornográficas y de gente occidental.
Puede sorprender pero así es, hasta los 90, como aquel que dice "hace dos días".
No sé hasta qué punto pueda inducir el Takarazuka a la homosexualidad, ni si las actrices son lesbianas en potencia, o si solamente pueden entrar lesbianas....
Al fin y al cabo, yo estudié en un colegio sólo para chicas y si tenías la gran desgracia de ser alta, "te caía el muerto" de hacer de chico siempre. He de decir que yo fui un ejemplo? Por supuesto a las más altas de la clase nos apetecía muchiiiiiiiiiiiiisimo hacer de princesitas, que nos llevaran y nos trajeran en los bailes, etc.... pero es que no había nadie que lo pudiera lograr, salvo tal vez un chico, claro que para eso habría tenido que suceder un milagro. Y por supuesto dudo mucho que las monjitas quisieran hacer de nosotras las perfectas lesbianas no? jajajajaja. O puede que sí, jajajajajajajajaa. En fin, que no creo que porque te toque hacer un papel y por mucho que lo tengas que interiorizar te haga la menor gracia extenderlo a la vida real. Pero vamos, se han dado casos.
He intentado ver un poco más allá de la imagen de la otokoyaku, encontrar alguna entrevista que nos explique cómo prepara el personaje, qué ocurre cuando se hacen mayores, cómo es su vida de diario.... Nada, página en blanco. No hay ni un antes ni un después. Y en sí tampoco un durante.
En fin, si alguno de vosotros sabe dónde encontrar más información lo agradecería. Reconozco que no soy una experta en este tema y puedo tener las ideas muy confusas. Por lo pronto yo no sería capaz de ver una obra completa, esto es más para gente que le gustan los musicales, y yo no los aguanto. Puedo ver un video cortito de Takarazuka, interesarme por algún momento o por alguna actriz intentando abstraerme de la idea de que estoy viendo a una mujer sobre el escenario, y la verdad que se logra una olvidar, pero sigue siendo un maldito musical interminablemente largo. Es superior a mis fuerzas.
Y además... tanta pluma me da alergia!!! jajajajaja.
En serio, he tratado de acercarme a este tema con todo el cariño, admiración y respeto que se puede tener.


¿Quieres ampliar información?


Interesantísimo artículo sobre las implicaciones sociológicas del Takarazuka, no estoy de acuerdo al 100% con todo pero reconozco que es de gran ayuda, pulsad aquí.

Relaciones mujer-mujer en Japón, una visión muy interesante con mucha información, pulsad aquí.

P.D.: la imágenes de Hugh son para animar un poco la vista con algo con más... carne.

martes, 17 de febrero de 2009

Takarazuka Revue 宝塚歌劇団

Probablemente sea este uno de los artículos que a pesar de su sencillez, me ha resultado más difícil de redactar. Primero porque no es un arte escénica fundamental en Japón (a pesar de lo que puedan pensar sus fans) y segundo porque puede implicar numerosas interpretaciones por parte del sentir "occidental" que me puede conllevar problemas por la casa de té. Así que creo que primero voy a exponer los hechos y luego a lo mejor entro en consideraciones.
Por otro lado parece ser que no es una cosa muy "legal" eso de colgar fotografías del takarazuka revue, así que voy a poner lo mínimo y supongo que os colgaré unos cuantos enlaces y unos cuantos vídeos, a ver si hay suerte....

Bien, empecemos. No sé hasta qué punto es una cosa internacional el tema de "La Revista", "Teatro de Varietés", "Las Varietés", "Espectáculo de Variedades", "El Music Hall", relacionado con un determinado tipo de teatro (el edificio), "Follies Bergere", "Moulin Rouge", "Molino Rojo", "La Latina"..... En sí este tipo de espectáculo consistía al menos en Francia y en España, en una compañía encabezada por una serie de actores, una vedette y un coro de muchachas bailarinas. La obra intercalaba pequeños sketches humorísticos, con números de baile en el que las chicas salían más bien con poca ropa y unas canciones cuyas letras tenían doble sentido. (Alguien ha logrado ver "Showgirls"??? es un poco esa idea).






Luego el "Music Hall" o las "Variedades", implicaban varios números cortos, de humor, magia, baile, etc... sin que hubiera que enseñar mucha "carne" por parte de las féminas. Aunque se enseñaba más "carne" que de normal.




No quiero meterme mucho en este tema porque esto NO ES el Takarazuka. Pero fue su bisabuelo.

1-LOS HECHOS:

Japón, 1910, pequeño pueblo de Takarazuka, prefectura de Hyôgo. Como muchos pueblitos vivía del turismo que visitaba sus baños termales y como muchos pueblitos era el final de una línea de ferrocarril procedente en su caso de Osaka. La cosa se hubiera quedado ahí si no hubiera sido por la intervención del empresario Uchizo Kobayashi, presidente de la compañía propieraria de la línea de ferrocarriles Hankyu. Este señor consideró que Takarazuka tenía un mayor potencial turístico y que solamente era necesario incrementar la propaganda y las actividades, lo cual atraería más público a los baños y una mayor venta de billetes de tren, su línea de tren...
Pero... ¿qué podía ofrecer "distinto" de los demás pueblitos con onsen? Lo típico y tradicional eran las geisha, pequeños teatros de kabuki de aficionados, kagura.... Había que ser más original, había que introducir algo novedoso que atrajera a la gente y que no tuvieran los demás.
No sé hasta qué punto este señor había viajado por Europa o América, la cuestión es que en Japón comenzaba a interesar el tipo de espectáculo occidental y pronto y bien mandado montó un coro de chicas jovencitas con un repertorio de canciones occidentales.
Evidentemente en Japón, con unos gustos estéticos-eróticos muy diferentes a los europeos la modalidad de una vedette ligerita de ropa con un coro de muchachas enseñando "carne" no era la mejor opción. Así que supongo que se optó por una especie de "Music Hall" pero sólo con las señoritas danzantes-cantantes y algún número teatral intercalado. Pero desde luego la mezcla de señoritas y hombres sobre el escenario, representando una serie de sentimientos occidentales no debía de ser muy decoroso para la mentalidad japonesa, así que se optó por dejar que la compañía estuviera integrada por mujeres jóvenes solteras que interpretaran todos los papeles.
Era 1914 cuando se realizó la primera representación de la ya completamente estructurada Revista de Takarazuka, con gran éxito de crítica y público puesto que comenzó a ser un buen reclamo para el turismo.
Sin embargo, el modelo japonés DEBÍA diferenciarse de su antepasado occidental, sus actrices DEBÍAN ser un modelo social de esposa-madre para todo el mundo y por lo tanto la estructura de la compañía potenció en todo momento esa cosa tan japonesa de maestro-discípulo, de la escala de poder, del respeto hacia tu inmediato superior, destinado a forjar el carácter de las discípulas de Takarazuka.
A pesar de todo lo feminista que pueda parecer, las compañías que integran el Takarazuka están todas dirigidas por un hombre, las mujeres son meramente actrices, no escriben los guiones, no dirigen la puesta en escena ni coordinan la obra, para eso los hombres. Y todo el conjunto es una rama de la compañía de ferrocarriles, todos los empleados del teatro cobran de dicha empresa.
La cosa tuvo tanto éxito que se construyó el Dai Gekijô, el Gran Teatro, (1923-24) para la compañía y poco después se abrió otro en Tôkyô (1934).
Página web oficial de Takarazuka Revue, con fotos antiguas, pulsad aquí.

2-LAS ACTRICES Y SU ESCUELA

Puede que a muchas de nosotras no nos entre en la cabeza esto de dedicarse al teatro-musical en un grupo todo de chicas, pero todos los años la escuela recibe gran cantidad de aspirantes.
La formación de una takarasienne no es fácil. Se realiza durante dos años, el primero destinado al aprendizaje de las artes básicas, canto (lírico, canción ligera, canto tradiconal japonés), danza (clásica, contemporánea, tradicional japonesa, flamenco, jazz), instrumentos (piano, percusión, guitarra, flauta, acordeón, instrumentos tradicionales japoneses), técnicas vocales (impostación de la voz), etiqueta (occidental y japonesa), cultura (occidental y japonesa). En el segundo año es cuando se decide qué rol desempeñará la muchacha en el teatro, distinguiendo entre otokoyaku (masculino) y musumeyaku (femenino). Se tienen en cuenta las condiciones físicas, tono de voz, estatura, rasgos faciales, etc... Y aquí es donde entran otros aspectos en la formación de las actrices y es la adopción de ciertos comportamientos, gestos, posturas que favoreceran su caracterización.
Evidentemente es más difícil la preparación de una mujer para que parezca un hombre que una mujer simplemente dejar que sea más femenina que normalmente.
Una buen otokoyaku necesita unos 10 años de formación contínua. Su dedicación debe de llevarle a una interiorización de la masculinidad, de lo masculino. En una sociedad como la japonesa en la que los roles sociales están tan marcados, con la mujer-niña como máximo representante de la feminidad plena y el hombre como ente siempre ausente, el salary-man, el individuo que provee al hogar de un sueldo y poco más.., la interiorización por parte de una mujer, educada para todo lo contrario, de una actitud masculina (no quedarse en la pantomima) puede ser una tarea ardua. Sus gestos cambian, su postura cambia, se le obliga a adoptar una voz y unas expresiones del idioma japonés propios del hombre, su cuerpo obligado a ciertos movimientos físicos va transformándose también (sobretodo el desarrollo postural, no es que tengan un cuerpo masculino). Y para acabar, se le viste con determinados colores que oculten por completo la feminidad, trajes de líneas rectas, chaquetas de hombros cuadrados, cabellos cortos...
Para ellas, colores claros, mucho lazo, mucho volante. Vestidos que marcan las caderas, cabellos largos, la estatura debe de ser inferior a la media para resaltar la altura de la otokoyaku.
Todo se convierte en una exageración, las musumeyaku son más femeninas de lo normal para destacar la "masculinidad" de pega de las otokoyaku. Los maquillajes, los vestidos todo es de un barroco totalmente irreal para provocar una sensación de "realidad" aparte del día a día y así poder convencer al espectador de que lo que ve es un hombre y una mujer en vez de dos mujeres. Otra cosa es que lo logre para todo el mundo, para todos los tipos de espectadores o para todas las culturas.

3- LAS OBRAS

Al principio se reducían a adaptaciones de clásicos japoneses o de cuentos populares para niños. Pero la necesidad de ampliar las temáticas e introducir más y más elementos occidentales, llevó a que Takarazuka fuera el primer teatro en adaptar los musicales occidentales en Japón. El fantasma de la ópera, West Side Story, etc....
También se optó por temáticas cada vez más romántico-kitsch, mucho volante, plumas, todo muy barroco en la línea del rococó más apabullante. Cosas de estilo Versalles, siglos XVIII y XIX, que también favorece las caracterizaciones porque la moda del siglo XIX en todas sus etapas estuvo orientada a destacar hasta la exageración la masculinidad de la indumentaria de los hombres y la feminidad de la indumetaria de las mujeres. Polisones, crinolinas para las damas. Pantalones altos, chaquetas cortas de amplias hombreras y corbatas de pañuelo marcando un cuello grueso y masculino....
Ejemplos de adaptaciones: Lo que el viento se llevó, Anna Karenina, La edad de la inocencia
Y luego la temática estrella que provocó además el gran éxito de Takarazuka, la adaptación de shôjo-manga o de manga simplemente: La Rosa de Versalles causó furor y sigue siendo interpretada "ad nauseam" por las compañías. Una muchacha criada como un hombre en la corte de María Antonieta, jugando permanentamente con la confusión de género. Los mangas de Riyoko Ikeda suelen tener una estética muy cercana al mundo de Takarazuka.
Versalles no Bara, La rosa de Versalles, lo del centro es una chica. La historia, aquí.


Suzue Miuchi autora de Glass no Kamen,también tiene un estilo muy parecido.



Otras temáticas proceden de leyendas tradicionales de China y Corea, o también últimamente de video-juegos.
Phoenix Wright,sí el video-juego de la Nintendo-DS, pulsad aquí.
El fantasma de la ópera, pulsad aquí.
Una extraña mezcla, muestra del híbrido que constituye el Takarazuka, un número propio de Revista, pero "la vedette" es una otokoyaku, con plumas!, pulsad aquí.
Con este vídeo me he reído mucho, "Por quién doblan las campanas", pulsad aquí.
Lo que el viento se llevó, pulsad aquí.



5-LAS COMPAÑÍAS

Debido a la cantidad de producciones que tenía que llevar a cabo la compañía se optó por la creación de varias secciones dentro del Takarazuka, con nombres que describen también un poco su intencionalidad:

-HANA (flor): Creada en 1921. Suelen adaptar temáticas procedentes de la ópera y tienen fama de ser la cantera de los mejores otokoyaku.

-TSUKI (luna): Contemporánea de Hana. Formada por las actrices más jóvenes, una forma de debut de los nuevos talentos, suelen adaptar musicales.

-YUKI (nieve): Creada en 1924. Combina ambas tendencias pero también incluye temática tradicional japonesa.

-HOSHI (estrella): Creada en 1933. Suele estar integrada por las actrices ya consolidadas y más famosas, contando con las mejores otokoyaku de la compañía debido a su experiencia.

-SORA (cosmos): Creada en 1966. Se formó "robando" diferentes actrices procedentes de las diferentes compañías con la intención de innovar dentro de las temáticas del Takarazuka, introduciendo temáticas procedentes de Broadway e incluso con obras especialmente compuestas para la compañía por parte de autores occidentales consagrados en el mundo del musical. Cuentan con las otokoyaku más altas, lo que favorece la impresión de masculinidad y juega a favor de las adaptaciones occidentales.

6- LAS FANS

El 90% de los espectadores de Takarazuka son mujeres. La edad media, 25 años. A pesar de la extrañeza que provoca en la mayoría de los occidentales (heterosexuales), existe un gran fenómeno fan alrededor de este mundo del teatro por y para chicas. Sin embargo, lo más fascinante es cómo aguardan a las puertas del teatro la llegada de sus actrices favoritas (de rol masculino) en perfecto orden de formación, con sus bolsas perfectas en cuyo interior aguardan los más diversos regalos envueltos concienzudamente de esa forma tan especial que se tiene en Japón. A la llegada de las divas no hay gritos, no hay voces, no hay agitación, salvo supongo que la interior, y se procede a entregar a la asistente de la actriz los regalos, sin que la objeto de semejante admiración intercambie una sola palabra, gesto o mirada con el grupo. ¿Por qué? pues por una parte porque en Japón son gente civilizada y por otra debido al temor a los escándalos. La posibilidad de que se pueda establecer una relación sentimental más allá de la admiración entre una actriz y una fan, o incluso entre actrices aterroriza por completo a los dueños del Takarazuka, que prefieren "obviar" el tema de la ambigüedad sexual que predomina en su espectáculo. Por lo tanto está completamente prohibido cualquier contacto con las actrices.
Un ejemplo de una típica entrada, pulsad aquí. (Vamos es que ni un grito, ni un suspiro, ni una tos y como diría mi abuela... ni un pedo... con perdón..)
En este al menos habla algo y saluda, pulsad aquí.

En el próximo artículo entraré en las consideraciones culturales-personales. Pero si queréis ir opinando no tengo ningún problema, pero por favor sed respetuosos, cualquier comentario malsonante será eliminado, sobretodo si es realizado de forma anónima. Si tenéis que decir algo no apropiado al menos dad la cara.

Página oficial de Takarazuka Revue en inglés con los programas musicales, etc..., pulsad aquí.